Cavalls del vent 2015. Juntos, como hermanos.

publicado en: Carreras Trail | 5

 

Por fin llegaba el viernes. Tras muchos días de organización y preparativos, como os indicaba en la previa Cavalls del vent, salíamos en dirección al refugi del Gresolet, punto de partida de nuestra travesía de Cavalls del vent, que discurre entre los 8 refugios del parque natural del Cadí-Moixeró.

Como os podéis imaginar, las risas y anécdotas no pararon en todo el camino.

Sobre las 18:30 decidimos hacer una parada en un área de servicio. Merienda rápida y continuamos.

Seguimos el camino y, tras un pequeño percance de «vuelo de billetes» en el peaje y un desvío mal tomado, llegaríamos al que sería el primer y el último de los refugios que visitaríamos en esta ruta de dos etapas y en el que dormiríamos nuestra primera noche, el Gresolet.

Nada más llegar nos atendió Suso, el guarda del refugio. Un tío de p.m., que nos contó alguna batallita de Kilian y su amigo Jessed Hernández, unos cracks del trail, y nos prepara el forfait, el mapa, la camiseta y la gorra que se entrega a los participantes de las dos modalidades, sub 24h y sub 36h.

Dejamos todos los «trastos» y subimos a ver la habitación, que se llamaba Pedraforca, la montaña más emblemática de la zona y de la cual teníamos unas fabulosas vistas de su cara norte.

Hemos tenido suerte, somos los únicos en el refugio y nos ha puesto en una habitación de 8.

Nos ofrece una suculenta cena (de la cual, lo siento, pero no hay fotos) que nos vendría de lujo para el día siguiente: ensalada con queso de cabra, lenteja y albóndigas.

 

Empezamos a familiarizarnos con las particularidades de los refugios de montaña. Ninguno habíamos estado antes en uno y, pese a los consejos del gran Alberto, nos llaman la atención determinadas cosas, sobretodo, el tema de la electricidad. Ya se sabe, hoy por hoy, cuanto dependemos de los aparatos electrónicos (móviles, gps…), así que se nos hizo extraño ver que sólo disponía de una regleta con 4 conexiones libres en todo el refugio y que, durante la noche y hasta la puesta del sol del día siguiente, no hubiera electricidad. Con los frontales en la mano, por si había que ir al baño durante la noche, nos subimos a la habitación.

6:00 AM, suena el despertador y bajamos a desayunar. Teníamos preparado todo, ya que Suso nos pidió el favor de hacerlo así porque ese mismo día tendría muchísimo trabajo con el Ultra Pirineu y quería descansar un poco. Como veis, nos tocó desayunar con los frontales ya que el generador estaba apagado.

Nos vestimos, acabamos de preparar las mochilas, llevamos el resto de cosas al coche y emprendemos la marcha.

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Primer tramo: Gresolet-Sant Jordi. 13km, +1000 y -670. Tiempo realizado, 2 horas y 40 minutos.

Esta primera parte la hicimos a un ritmo bastante alegre. Se nos veía con ganas y la zona se prestaba a ello. Zona muy frondosa y con bastante humedad.

Empezamos con una subida de unos 2 kilómetros, una prolongada y cómoda bajada de unos 8, que nos llevaría a la parte más baja de toda la travesía. Vamos turnándonos en cabeza, y el que va delante, como no puede ser de otra manera, recibe las «faltadas» de los de detrás jajajajaja.

Pasamos por els Empedrats, zona muy chula, en la que aprovechamos para sacarnos algunas fotos. Hicimos una parada en una fuente para cargar los bidones.

 

 

Para terminar, teníamos una subida de unos 4 kilómetros por un prado, bastante embarrado en su parte final, que nos dejaría en el refugi de Sant Jordi. Aquí Juanito hace una demostración de lo que es un hachazo en toda regla jajajajaja.

 

Segundo tramo: Sant Jordi-el Rebost. 11km, +940 y -865. Tiempo realizado, 2 horas y 50 minutos.

Ahora tocaba un tramo de suave bajada, primero por senda y luego por pista de tierra. Cruzábamos la carretera por Gréixer y, en ese momento, dejábamos de seguir las cintas que marcaban la carrera ya que esta, desde ese punto, se dirigía ya a la meta de Bagá.

 

 

En este tramo Sergio empezaba ya a encontrarse mal. Solo le apetecía beber agua. Ni isotónica ni comida. Mal asunto. Nos preocupamos e intentamos animarle a ver si se recuperaba. Pero la cosa se complicaba. Ahora teníamos una subida hasta el refugi del Rebost, de 5 kilómetros y 600 metros positivos. El ritmo era lento, pero Sergio cada vez tenía peor cara.

A 150 metros del refugio, se sienta en el suelo y nos dijo que no iba a continuar. Intentamos convencerlo, pero no había manera.

Llegamos al refugio y hablamos con el guarda. Decidimos que Sergio se quedaría allí y al día siguiente lo recogeríamos en Bagá. Fue una decisión complicada, nos dolió mucho, pero las sensaciones que tenía no eran buenas. Sergio, ahora ya sabes, a recuperarte y la próxima vez la acabas si o si.

 

 

Tercer tramo: El Rebost-Niu de l’Aliga. 6km, +880 y -0. Tiempo realizado, 2 horas.

Tras la larga parada y ya sin nuestro compañero, empezamos el ascenso al punto más alto de la travesía, el refugi del Niu de l’Aliga, a 2537 metros. Una larga y prolongada subida en los que los bosques frondosos cambiarían primero a verdes prados y después a zonas más pedregosas. En la primera foto se ve nuestro destino, justo encima de nosotros. Tendríamos que dar un «pequeño rodeo» hasta alcanzar la cima. Por suerte, la nube nos acompañó un rato y nos evitamos pasar ese tramo bajo el sol.

 

 

A las 15:00, aproximadamente, llegábamos al que, en principio, sería nuestro final para el primer día aunque, como habíamos hablado durante el camino, si nos encontrábamos bien, seguiríamos hasta el siguiente refugio después de comer. Llevábamos 7 horas y media, 32 kilómetros, 2800 metros positivos y unos 1500 negativos.

Hablamos con el siguiente refugio para ver si tenían sitio disponible. Al decirnos que sí, decidimos comer un caldo caliente y un plato de pasta, para cargar fuerzas de cara a la dura bajada que nos esperaba.

 

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Cuanto tramo: Niu de l’Aliga-Serrat de les esposes. 15km, +360 y -1450. Tiempo realizado, 2 horas y 30 minutos.

Tras la parada de unos 45 minutos para comer, encaramos el último tramo del día.

Los compañeros del Som nos comentaron por whatsapp que el primer trozo es complicado y no les faltaba razón.

Notamos algo de frío al salir, ya que se estaba bastante caliente dentro, así que nos abrigamos un poco. El primer tramo tiene bastantes piedras sueltas y está bastante empinado, así que bajamos con cuidado. Enseguida empiezan a sobrar los manguitos y los chalecos. Hacía sol y el ir trotando nos hizo entrar rápido en calor.

Las rodillas ya empezaban a doler, los pies estaban algo tocados, pero sabíamos que, si nos quitábamos ese tramo, habríamos adelantado mucho para el día siguiente.

Al ser la bajada tan pronunciada, enseguida volvemos a encontrar grandes prados y zonas de bosque.

Pasamos por un «destrepe» algo complicado, para lo cansados que estábamos. Llegamos a la zona de les Penyes altes del Moixeró. Continuamos bajando y ahora venía el peor tramo del día, dado el cansancio acumulado. Es un barranco con mucha tierra húmeda y resbaladiza. Los cuádriceps parecía que nos iban a reventar, pero no nos quedaba otra que seguir.

Llegamos a un tramo de pista de tierra en ligero descenso, que agradecimos. Y por último, un pequeño repecho que nos llevaría al refugi del Serrat de les esposes. Se notaba en nuestras caras la alegría por haber terminado. Al final, 45 kilómetros, 3200 metros positivos y 3000 negativos en 11 horas.

 

 

En este refugio teníamos un baño y una ducha en la parte exterior (mal rollo si tienes que levantarte al wc a mitad de noche, ya te puedes abrigar), un cuarto donde cambiarnos y dejar las mochilas y la ropa, la habitación y, al lado, un comedor con la cocina al lado. Las guardas nos comentan que están muy «quemadas». Llevaban muchas horas trabajando, por el ultra, y no tenían ganas de mucho jaleo. No nos sentó muy bien el comentario, a ver si es que nosotros habíamos estado de paseo…. En fin. Eso se nota en el trato. No estaban muy por la labor de encender el generador, cocinar, etc. Así que nos lo tomamos con filosofía, nos duchamos y acudimos a cenar. Allí coincidimos con un matrimonio muy majo, de Mallorca, que llevaban varios días de ruta por la zona.

 

 

 

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Antes de acostarnos nos preguntaron a qué hora queríamos desayunar, Les dijimos que a las 7:00, pero comentaron que querían dormir, que lo servirían sobre las 7:30….. Sin comentarios. Al final, por no discutir, nos fuimos a la cama.

Aquí está el enlace al Strava con lo realizado el primer día: https://www.strava.com/activities/397599645

7:00 AM. Suena el despertador. Recogemos trastos, nos cambiamos y guardamos todo en la mochila. Vamos a desayunar. Entre unas cosas y otras, empezamos a las 8:00.

Últimos preparativos y a las 8:45 salíamos hacia nuestro siguiente punto de control.

Quinto tramo: Serrat de les esposes-Cortals d’Ingla. 5km, +200 y -100. Tiempo realizado, 55 minutos.

Salimos con bastantes ganas, aunque las piernas se notaban pesadas y el primer repecho nos costó un poco. Tras esa primera subida, vendría un largo tramo por una senda muy llevadera, con pequeños sube y baja, que nos conducirían a una pista, hasta encontrar la Font Freda, que hacía honor a su nombre, dado lo fresca que salía el agua.

 

 

Continuamos ya bajando y llegamos al refugi del Cortals de l’Ingla. Aquí no tenían el sello para marcar nuestra tarjeta de paso, pero la guarda, después de contarnos su descontento, por decirlo suavemente, con la organización, nos propuso hacer un dibujo del logo en la tarjeta. Qué remedio. Decía que estaba muy quemada…. yo si que estaba quemado, y sino, mirad este vídeo: https://youtu.be/ostMZiSoEME jajajajajajaja

Comimos algo rápido y encaramos el siguiente tramo, que sería uno de los más duros del día.

Sexto tramo: Cortals d’Ingla-Prat d’Aguiló. 12km, +830 y -320. Tiempo realizado, 2 horas y 35 minutos.

Viendo los datos de ascenso y descenso, se podía intuir lo que nos venía encima. Una constante y larga subida, con algún pequeño tramo de bajada.

Subimos a un ritmo bastante tranquilo, hablando, haciendo fotos, bromas, etc. Llegamos a un cerro bastante amplio, donde paramos a comer y disfrutar de las vistas. En la primera foto, en el centro, abajo, se puede ver el refugio desde el que veníamos. En la segunda, pues eso… postureo con morritos jajajajajaja

 

Continuamos subiendo, ya no nos quedaba mucho para encarar la suave bajada hacia el siguiente control, el refugi del Prat d’Aguiló.

Aquí aprovechamos para hacer una parada un poco más larga de lo habitual (casi 20 minutos). Veníamos de una subida bastante larga y venía otra ahora que nos iba a castigar bastante las piernas.

Séptimo tramo: Prat d’Aguiló-Lluis Estasen. 12km, +470 y -810. Tiempo realizado, 2 horas y 25 minutos.

Los datos indicaban que sólo nos quedaban 470 metros positivos, pero, mirando hacia donde íbamos, todo indicaba que nos los comeríamos todos seguidos, y así fue. En un par de kilómetros nada más, teníamos la subida hacia el Pas del Gosolans, a 2400 metros de altitud. Subida dura, en contínuo zig zag, con mucha piedra suelta. No obstante, nos costó unos 40 minutos alcanzar la cima, aunque sólo por las vistas, ya valió la pena.

Bañuls y yo nos descolgamos un poco del grupo, pero él, que está más fuerte que el vinagre, aprieta el ritmo y los alcanza enseguida.

 

 

Ahora venía un suave y cómodo descenso, por tramos de pista y prados muy agradables de pisar. De hecho, en uno de los tramos nos pegamos una buena «calentada» y apretamos el ritmo. Cobreti iba delante, tirando del grupo, pero Rafa le pegó unos cuantos hachazos campo a través, con vacilada incluida.

Llegamos a una pista prácticamente llana, que nos llevaría bordeando el Pedraforca, hasta los pies del siguiente refugio, al que se llegaba cogiendo un pequeño desvío por una senda, que algunos se pasaron de largo (Rafa y Bañuls, tranquilos que no voy a decir que fuisteis vosotros jajajajaja).

Por fin estábamos en el refugi de Lluis Estasen, el que más capacidad tiene de toda la ruta y muy utilizado por los montañeros que quieren ascender al Pedraforca.

Había bastante ambiente y mucha gente paseando por sus alrededores. Un chico que había hecho el ultra el día anterior, nos comentó que nos preparáramos para el último tramo, ya que la bajada era muy complicada. No le faltaba razón.

Octavo tramo: Lluis Estasen-Gresolet. 3,5km, +90 y -570. Tiempo realizado, 1 hora.

Como nos comentó el chico del Estasen, venía una bajada muy rota, resbaladiza y pronunciada. Además las piernas no estaban ya para mucha fiesta, así que nos lo tomamos con calma y cuidado, ya que un golpe o mala caída a estas alturas no nos apetecía lo más mínimo.

Las zonas boscosas no cesaban. En las que no entraba el sol, el terreno estaba muy húmedo, en el resto, más seco pero igual de complicado.

Y por fin, a lo lejos, a unos 500 metros en línea recta, según el GPS de Bañuls, veíamos el refugi del Gresolet, punto de origen y destino de nuestra travesía. Lo habíamos conseguido!!!!!

Datos del día: 33 kilómetros, 1660 metros positivos y 1800 negativos, en 7 horas y 10 minutos.

Datos totales: 78 kilómetros, 4860 metros positivos y 4800 negativos, en 18 horas y 10 minutos.

Si lo contabilizamos a tiempo corrido, hemos tardado 32 horas y 10 minutos, es decir, estamos dentro del grupo de los sub 36 horas. ¡Enhorabuena máquinas!

 

 

Aquí está la actividad del domingo: https://www.strava.com/activities/397599661

Enlace a todas las fotos y vídeos, incluye muchas que no he puesto aquí: https://goo.gl/photos/ckdMCoPUxzDTR2gT6

Y el vídeo de lo que fuimos grabando: https://youtu.be/w9fZ7tQjpts

Por último, como no, quiero agradecer a Rafa, Juan, Cobreti, Sergio y Bañuls, todo lo bien que se han portado. Ni una discusión, ni una sola mala cara. Todo han sido risas, buen rollo y alguna que otra «faltada» pero siempre desde el cariño. Así da gusto sufrir.

Sergio, como te he dicho antes, esta hay que repetirla, pero terminando. Fuiste muy valiente al decidir quedarte en el Rebost.

Miguel, sé lo que te apetecía hacer esta travesía. Esta vez no ha podido ser, pero a la próxima, cuando sea, espero que estés y la hagamos juntos.

Me guardo para mi las mil anécdotas y motes varios de estos días, ya que por aquí algunos no se pueden contar. Va a ser una experiencia difícil de repetir y que no voy a olvidar nunca.

En unos días, cuando tenga montado el vídeo y subido a Youtube, lo subiré a esta entrada.

¡Hasta la próxima!

5 Respuestas

  1. alberto

    Me ha encantando la crónica, lo mejor el buen rollo, y el grupo que ibais,por cierto que no ibais de hoteles y estos parecían buenos refugios jejeje
    Enhorabuenaaa

  2. Julio

    Me ha gustado mucho, Nacho. Pero he acabado reventado, mañana agujetas. Por cierto, cuando dices que en el primer refugio «nos atendió Suso, el guarda del refugio. Un tío de p.m., » qué quieres decir, que era de Palma de Mallorca? 😉

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