Medio maratón villa de Madrid 2014

publicado en: Carreras asfalto, General | 0

2014-mmm-bg-hd

Desde hace cosa de un año o año y medio la prima de mi mujer, Laura, que vive en Madrid con su novio, Vicent, insistía en que fuéramos a verles con los niños. Tras ver posibles fechas y aplazar la visita en una ocasión, decidimos ir el fin de semana del 5 y 6 de abril, aprovechando que se corría el medio maratón villa de Madrid. Mi última experiencia en esta distancia fue en Santa Pola, en enero de este año, donde pasamos un gran fin de semana con bastantes miembros del Som.

Los niños estaban encantados con la idea de la visita, verían a sus tío de Madrid. Así que el viernes salimos hacia la capital.

Pasamos la mañana del sábado de compras y la tarde de paseo por Madrid y algunas compras más. Bastante cansados nos volvimos a casa  y, tras convencer a los nenes para que se durmieran, que son incansables, nos acostamos pronto.

A las 7:00 nos despertamos. Desayuno habitual los días de carrera: papilla de cereales de mis hijos, tostada con miel y un plátano.

Decidí hacerla con las Saucony Kinvara 4.0. Nunca he hecho más de 14 o 15 kilómetros con ellas, pero como hoy voy a ir un poco por encima de mi ritmo de medio maratón, creo que puede ser una buena prueba.

Nos vestimos y salimos hacia Madrid. El día estaba gris y había una niebla muy intensa. En la mochila llevaba varias piezas de ropa por si hacía más o menos frío.

Llegamos muy cerca de la zona de salida de la carrera, el Retiro, sin ningún problema de tráfico. Era uno de los miedos que teníamos, por la cantidad de corredores inscritos, unos 20.000.

Aparcamos a unos 400 metros de la salida. Salimos del coche y, viendo que no hacía frío y siguiendo el consejo de Vicent, decidí no coger los manguitos y sí las gafas de sol.

Fuimos caminando hacia la salida. Lo primero que me sorprendió fue que los cajones de tiempo no estaban vallados. Simplemente unos carteles con flechas indicaban los tiempos objetivos, así que cada uno podía elegir libremente la zona donde colocarse. Esto me pareció perfecto. Desde que te inscribes a una carrera hasta que llega el día, tu estado físico puede variar considerablemente.

Tengo que decir que, al menos en la zona donde nos colocamos nosotros (1:32/1:41 creo recordar) la gente fue bastante correcta, ya que adelantamos y nos adelantó poca gente.

El hacer la salida en el Retiro creo que es un acierto total. Es un parque muy grande, con una calle asfaltada en el centro bastante ancha y grandes caminos para calentar sin notar la masificación habitual. Allí estaban los wc químicos, las carpas de guardarropía muy bien organizadas por el ejército, el grupo de paracaidistas organizándose para la carrera….

Nos colocamos en la zona del nuestro tiempo previsto. A Vicent se le notaba bastante nervioso. Normal. Era su primera carrera y encima un medio maratón.

Se da la salida y, preocupado por el habitual tapón de los primeros kilómetros que he sufrido en las pocas carreras de asfalto que he hecho, salimos bastante rápido. Cual fue mi sorpresa cuando, a los 400 metros aproximadamente, enfilamos una avenida muy ancha, la calle Príncipe de Vergara, que hizo que desde ese momento pudiéramos correr sin agobios.

Según habíamos hablado, el objetivo era hacerla a un ritmo medio de 4:45/4:40, ya que mi compañero de carrera no había hecho ninguna y le tenía bastante respeto. Pero, dado el trazado ascendente y descendente del recorrido, me imaginé que llevar ese ritmo sería bastante complicado. Aquí el detalle del recorrido y perfil:

image_382014mmm-altimetria

El primer kilómetro, que tenía una ligera subida y una suave bajada nos salió a 4:33. Segundo kilómetro, con unos 20m de ascenso, 4:37, tercer kilómetro, unos 35m de descenso, 4:15, cuarto, a 4:25… Empiezo a notarme incómodo y, pensando en los ritmos que llevamos, bastante por debajo de lo previsto, aviso a Vicent de que nos estamos pasando.

Entre los kilómetros 5 y 8 lo paso un poco mal. Empiezo a notar molestias en el tibial anterior y en los isquiotibiales de la pierna derecha debido a que no hemos calentado prácticamente nada. Sudo más de lo habitual y llevo la respiración bastante acelerada. Sé que cuando se calienten un poco las piernas y me centre, se me pasará, así que decido concentrarme en el ritmo y la respiración.

Llega el kilómetro 9 y empiezo a encontrarme bien. Llevo la respiración tranquila y controlada y las piernas ya no duelen. De hecho, empiezo a gastarle alguna que otra broma a Vicent ya que lo veo un poco tenso.

Se acerca el avituallamiento del kilómetro 10. Saco las sales de mi portadorsal y le doy la suya a mi compañero. Tengo que ensayar más esta parte. Qué mal llevo lo de coger el agua, abrir la sal (las llevo envueltas en papel de plata), tomármela, sacar el gel, etc. Hacerlo en montaña no me cuesta, ya que te pones a andar y arreglado, pero hacerlo en carrera me es incomodísimo. De hecho, en el kilómetro 11 nos fuimos a 5 minutos.

De aquí hasta el kilómetro 18 aproximadamente nos esperan suaves bajadas  que aprovechamos para soltar un poco las piernas y prepararnos para el último tramo complicado de la carrera.

A partir del kilómetro 16, donde empezamos a rodear el Retiro, las calles estaban repletas de gente animando y aplaudiendo sin parar. Nos vino de maravilla ya que te dan ese plus de fuerza para completar la distancia que te queda.

Sobre el kilómetro 18,5 empieza la subida desde Atocha hacia la meta (situada prácticamente al lado de la salida), la parte más dura de la carrera si no has guardado algo de fuerza. Veo a Vicent bastante tocado. Intento animarlo, decirle que no queda nada, que esos que van delante no pueden ganarnos. Pero el va muy justo de fuerzas y apenas puede decirme que no puede tirar más.

Entramos al Retiro. Últimos metros, empezamos a sonreír ya que vemos los arcos de meta. Y por fin llegamos.

1 hora, 36 minutos y 56 segundos después cruzábamos la meta. Bastante por debajo del tiempo óptimo esperado (1h40m). Puesto 2100 aproximadamente, de unos 16.500 «finishers».

Enhorabuena Vicent, buen debut con un muy buen tiempo.

Personalmente me quedo muy contento con la marca que hicimos, con la forma en la que acabé físicamente y con las buenas sensaciones que me dejaron las Kinvara. Ahora ya sé que puedo hacer medios maratones sin sobre cargar en exceso los gemelos.

Tras el correcto avituallamiento de meta nos dirigimos hacia el coche. Nos cruzamos con mi mujer y los niños que venía en el coche con Laura. ¡Menuda cara de felicidad pusieron al ver la medalla! Eso sí, Nachete me preguntó si había quedado «optavo» o mejor…. Lo maquillé diciéndole que pensara que, si nos habían dado una medalla, era porque lo habíamos hecho muy bien.

Comimos juntos en el Marca Sports Café, donde los nenes alucinaron con las fotos y la ambientación del local. Y después de la comida, salimos hacia Valencia contentos tras este buen fin de semana.

 

Os dejo el enlace a la actividad en Garmin Connect:  http://connect.garmin.com/activity/475310721

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *